El segundo piso

- En el segundo piso.
- No sé.
- Tiene que estar en el segundo piso. Sigue buscando.
- ¿El segundo piso existe para empezar?
- Se supone. Podemos cambiar el color de las paredes, pero no encontrar nada acá.
- ¿Y sí imagino una linterna?
- Es de día.
- Me refiero a una linterna que haga las cosas transparentes.
- Sí vuelve las cosas transparentes, también lo hará con lo que buscamos.
- ¿Algo selectivo entonces?
- No sabes qué buscamos.
- ¿Qué buscamos?
- No sé.
- No sé para que buscamos algo que no sabemos qué es.
- ¡No está aquí!
- ¡Sigue buscando!
- ¡Pero ya me harté!

La geometría del cuarto en dónde estaban cambió, cómo sí se doblara en el aire.

- ¡Deja de hacer eso!
- ¡No! ¡Puedo hacer lo que quiera! ¡Este cuarto no existe!

El cuarto cambiaba de forma y color aleatoriamente. Pero no había terremotos para culpar.

- En mi imaginación el cuarto no es así.

El cuarto aquel se transformo en una elegante y amplia sala. El cuarto cambiante dejo entonces de cambiar. Se transformó en una arquitectura imposible con colores inéditos. Se sentaron en una silla enfrente uno del otro.

- ¿Qué es lo que buscamos?
- Algo cómo una piñata. Creo. Es una de esas cosas abstractas.
- No creo. No tiene gracia ponernos a buscar algo sin forma definida.

- Cambiamos el cuarto cómo quisimos y ambas realidades coexisten e interactúan.
- No, tú no eres real.

- Hicimos lo que quisimos con el cuarto y tú pudiste pasar desde tu versión a la mía.
- Pero no eres real.

- Creo que nos dimos cuenta de inmediato. Hay tres versiones del cuarto, tres tú y tres yo. No sé cuál de todos soy yo ahora.

Una hora y 17 nuevas dimensiones más tarde, alguien halló lo que buscaban. Nadie más lo supo.

- O somos cuatro o infinitos. No.contaste la realidad verdadera. Y así, las demás son falsaa.
- Falsaa dice. Pued jo cambiar el idiomaa a plazer. Antostamvraré.
- E yi quue. Puedo hablar como quiera todavía.
- Acabas de crear un mundo nuevo. En el cuarto anterior seguimos hablando como antes.
- Pruébame que hay otros mundos. ¿Qué ves tú?
- Un cuarto blanco, una mesa circular y sillas cincuenteras. Todo bien retro. ¿Y tú?
- No puede ser. Yo veo el cuarto de siempre. Uno de los dos no existe.
- Toma el arma sobre la mesa y pruébame que no existes. Date un tiro. Si mueres, no morirás en el resto de posibilidades.

Tomó el arma y disparó para matar al otro, no a él mismo. Creó otra posibilidad.

- Ahora imaginaré una puerta que me permita viajar entre las posibilidades.

Pudo ver entonces un cuarto dónde no había matado aún. Luego uno dónde el lenguaje fue doblado por capricho y así siguió. Vio a todos sus existencias paralelas hasta llegar al inicio, el cuarto original. El cuarto dónde todavía discutía para buscar algo con la lámpara que transparentaba todo menos lo buscado.

- Cállense todos. Esta discusión no es lo suficientemente fructífera para continuar. Pueden buscar en otro lado, ahí está la puerta.
- ¿No has pensado que la puerta solo crea nuevas realidades calcadas de una serie inaccesible? Este no es el inicio.
- De hecho, estás más lejos que nunca. Creaste una réplica del principio. O al menos como lo recuerdas.

Estaba condenado. Cualquier cambio que hiciera lo conduciría a una nueva realidad. Las nuevas posibilidades crearían otras hasta el infinito.

- Tal vez, puedas encontrar al otro caminando por las posibilidades. No garantizo nada.
- Pero para eso necesito marcar los lugares por los que ya pasé – e inmediatamente los imaginó muertos.

E imaginó luego un lugar al cual retornar cada cierto tiempo, para esperar al compañero perdido. Marcando con sangre su camino de migajas. Estaba consciente de qué al matar solo creaba nuevas realidades. No pasaba nada. Solo hacia un cabo suelto menos, de esas realidades no podían surgir nuevas.

Creando mundos donde el tiempo transcurría diferente, continuó buscando 80 años más.

- Has cambiado. – Te he estado buscando por mucho tiempo.

Pero cuando los recién encontrados se acercaron, descubrieron un muro invisible que los separaba. El muro era infranqueable. El anciano y el joven se miraron. Dos realidades no podían interactuar. Uno podía imaginar lo que había del otro lado, pero los sueños no se tocan.

- Solo hay una manera – Ambos se miraron y cayeron muertos, fulminados por la imaginación contraria.

Entonces despertaron en el principio. Podían sentir la presencia del otro. Eran reales.

- Hola. ¿Qué tal todo?.

Todo este tiempo habían estado buscando la realidad.

Fin.

Este es un texto que solté originalmente por Twiiter e Identi.ca. Cómo primero apareció en Identi.ca, quiero pensar que se respetará la licencia del sitio, CC-BY a mi nombre. Que no tan curiosamente, es la misma que la de este blog. Cómo sea, pongo esta nota aclaratoria para hacer un llamado a la comprensión. Estuve limitado por los caracteres, pero creo que salió bastante bien, considerando que la última vez que hice esto; con una historia sobre el Superhombre nietzschiano como superhéroe y como baquetón a tiempo completo, viviendo mantenido por su mejor amigo, novio de su hermana; no pude conducir la historia a ningún lugar; aunque admito que generó mucho más reacción que esta. Digo, alguien me retuiteó todo el día y eso. Retuits en cadena. Algo es algo. Y fue mucho más divertido poner referencias al Gato de Schrödinger que al suicidio cuántico de esta vez. O momentos medio surrealistas como “¿Quién soy yo?”. Pues, poniendo esto de excusa, puedo yo poner muchas cosas en itálicas porque le da un tono más dramático a todo. Ya saben.

Pendientes de 2012

Acá una lista de las cosas que he terminado -o yo digo que estoy apunto aunque apenas empezara- para esta fecha y de las que ya puedo desentenderme. Solamente restan 7 días a este año y tengo bastantes cosas que hacer todavía. 2013 va a ser un año algo pesado para mí, así que puede que estos proyectos mueran temporalmente. Pero cómo todo en la red, revivirán; eventualmente.

  • Ensayo acerca del combate a una fuerza invasora alienígena por medio de la guerra de guerrillas. Seis mil desordenadas palabras para el borrador más extraño que podré fabricar y quizá lo que más me ha entretenido. Necesita una reescritura completa para ser publicable. Probablemente cuelgue aquí algo del texto en su estado actual. No garantizo nada.
  • Propuesta para reenfocar pump.io. O mi único post acerca del software libre. ¡En inglés! ¡Y con muchos dibujitos!
  • Cuentos sueltos. Para hacer un buen spoiler, diré los títulos y una idea suelta: Poltergeist (una fábula transhumanista), Colonia (drogas, muchas drogas), Verde (biológos anarquistas con ganas de hacer una utopía). Si bien me va, podría publicar borradores entre septiembre y enero, de 2014. El escribir requiere tiempo.

Aquí hay algunos informes por sí están interesados en otras de mis actividades fuera de mi escritura o vagancia, que en realidad se reduce a un sólo proyecto:

  • Common Vignette. Probablemente la primera fuente para cómics publicada bajo una licencia libre. Este es un proyecto de alta prioridad, porque es fundamental para otras cosas. Lo desarrollaré en tres fases, con fecha límite el 21 de octubre de 2013:
  1. Analisis tipográfico. La parte más divertida y es en la que estoy ahora. Leer todos los cómics que pueda para formarme un criterio de cómo debe ser la fuente. Quiero que la gente la use por ser bonita y legible, no sólo por ser libre. Debe finalizar en febrero, con una versión primera de la fuente a lápiz.
  2. Vectorización. Aquí es dónde comiezan las palizas. Para ser éticamente coherentes, será hecha sobre software libre. Ya hay gente que ha trabajado en semejantes condiciones, así que me puedo aprovechar de su experiencia. Creo que acabaría en septiembre.
  3. Prueba a pequeña escala. Para entonces podré empezar a hacer experimentos con ella. Se me ocurre hacer una serie limitada para esto y así probarla en condiciones reales. Después de esto, liberación al público general y me lavo las manos. Qué la generosa comunidad se apropie y cree sus propias Common Fonts. Esta serie limitada podría publicarse (ya terminada, nada de publicar al vuelo) desde octubre de 2013 hasta octubre de 2014. Dije que haría la fuente para octubre, pero la realidad me impone esos plazos para un buen trabajo.

Obviamente, esto requiere de mucha concentración. Este año sólo me alcanza para leer dos libros más. He decidido que sean Civilizaciones Extraterrestres de Asimov y algún volumen de cómic. Tengo algo de horror japonés por ahí, algo es algo. Ya los tengo empezados, así que puedo comenzar lo de los 50 libros por año sin problemas. U ocupar toda la semana para intentar entrar al sueño polifásico. ¿Pero qué hago yo con veinte horas al día?

Suicidio internetil

Pues eso es todo. Sólo para dejar constancia en este mundo, me despido. Después de una serie de problemas personales, me voy para no volver. Gracias.Así que ya saben: Adiós, See you, Ĝis revido y chinguen a su madre todos. Los quiero.

Mientras tanto, pienso en que sería si algún día tuviera que marcharme de esta frágil noosfera para no volver. Un suicidio internetil, para hacer alarde de adjetivos mal formados. ¿Pero por qué? Seguro que al gobierno le vale lo que yo tenga que decir, así que podemos descartar la persecución de la autoridad. Tampoco es que mi vida personal sea un infierno, así que descartaremos también cualquier motivo de esta índole.  ¿Qué nos queda entonces? La privacidad. Resulta que a la gente todavía le interesa la privacidad y hay quienes queremos mantener los álter egos separados, casi llevando una doble vida, aunque la verdad; el internet nos hace proclives a formar sociedades imposibles en la cotidaniedad; sociedades formadas por intereses comunes.

El suicidio internetil es irreversible o no debería serlo. Tenemos por ahí el caso de _why (el hecho que ya posea hasta artículo en Wikipedia nos habla de su importancia), que terminó con todo lo que él había creado un día y sin mirar atrás. Cesó todas sus comunicaciones virtuales de momento y es muy probable que haya sido por la publicación de su identidad real. Por supuesto que es preocupante; pero nos deja con muchas dudas. ¿Qué pasó? ¿Era realmente necesario? Hoy ya la comunidad de Ruby celebra el Día de Why el 19 de agosto, para conmemorar la obra de un programador que todavía tiene influencia en estas esferas.

Así que esto es simple, al menos para mí. La privacidad es importante y por ello debemos ser responsables de nuestros propios datos. Sólo es cosa de tener cuidado con lo que uno escribe y cuando uno sienta el frío cañón del revólver del anonimato tocando nuestra sien, no hay que hacerle caso y seguir escribiendo; seguir existiendo. Al menos yo lo veo así, aunque ya haya sido lo suficientemente descuidado con mis datos. Quizá y sólo quizá, alguien con la suficiente dedicación podría deducir mi ubicación exacta con leer lo que yo he escrito aquí; en Twitter/Identi.ca (gracias geolocalización) y en otros lados. La verdad no importa, pues es poco probable que sepan quién soy. Sólo conozco a alguien del internet en vivo y vive bastante lejos de aquí. Y no conoce mi casa, ni mi nombre completo.

Sígamos con el ejemplo. Sí _why vuelve, nada tendría sentido. Desaparecería el WhyDay y la gente dejaría que de nuevo él se ocupara de sus proyectos. Sería terrible para _why volver. Una avalancha de preguntas y descalificaciones. Es por eso que es irreversible. Volver, jamás.

Mi segundo nombre

De todas formas puedo seguir tomando más precauciones. Evitar cualquier mención a lugares y personas. Evadir toda petición de información personal y rechazar cualquier servicio que no deje usar un seudónimo. Así puedo manejar dos o tres alias fácilmente. Mi usuario común y corriente se basa en la combinación de mi nombre, segundo nombre y apellido paterno. No es que no me guste el materno, pero creo que es suficiente información.

Habiendo dicho esto, quiero aclarar un punto. Incluso en la vida real, prefiero no mencionar mi segundo nombre, nada más porque hay gente a la que se le dificulta pronunciarlo. Lo digo en serio. De veras, de veritas. En ocasiones he tenido que deletrearlo para los trámites y por eso lo evito. Bien facilito que es para mí y para mi familia, pero a la gente se le complica y acaba diciendo puras sandeces. Rechazar mi segundo nombre me da un poco de más anonimato o por lo menos la garantía de ser sorpresivo si algún día lo revelo.

Aparentemente, uno de estos días lo tengo que hacer. No es que quiera, pero ya saben; hay cosas que tendré que hacer públicas con el paso del tiempo, y más en nuestros días. Días en que el internet protagoniza las noticias y eso. O las noticias se dedican demasiado a internet; la verdad no sé.

Y el segundo apellido es una cuestión personal. Ambos apellidos se parecen demasiado y caer en cacofonía con el propio nombre ha de ser horrible. Estos datos me los reservo, aunque también tiene que ver con usar la fórmula Nombre-Apellido. Me gusta así.

Pero realmente no necesito un plan de escape. Al menos no ahora. Mientras sólo escriba por hobbie no tendré problemas. Pero acuérdenme de no bajar la guardia, seguro que lo necesitamos en el futuro. Sí, te hablo a tí, censura.